domingo, 1 de diciembre de 2013

Vulnerable.


  A veces me siento como una auténtica niña pequeña. 

Exteriormente parezco una persona fuerte y fría debido a que siempre me lo guardo todo dentro (para después acabar explotando en privado donde nadie me vea). Pero hoy me he desmoronado en casa de mi tía y por una estupidez.
Mi hermano pequeño ha empezado a reírse de mí diciendo que tengo papada y bueno, no es la primera vez que lo hace y ya me jode. 
Detesto ser tan vulnerable. Así que me he levantado sin pensar, de repente quería salir de allí fuese como fuese, no soportaba la situación. Y todos han puesto cara de preocupados; que qué me pasaba, qué si estaba enfadada. Rápidamente he escapado en busca de mi chaqueta y mi tía me ha seguido. Me ha llevado al salón y he roto a llorar. Mientras estaba abrazada a su pecho ha empezado a decirme muchas cosas bonitas y a intentar animarme. Que tengo que aprender a quererme, que eso es lo más importante y que encima yo tengo motivos de peso porque valgo muchísimo. Sabe que es algo que no se consigue de la noche a la mañana pero poco a poco se sale, que es solo una mala racha...

Ya he tenido tres sesiones con la psicóloga y aún siento que no me comprende, ella lo ve todo muy flower power y yo todo deprimente. Sus consejos tienen lógica, algunos más razonables que otros, pero no es tan sencillo. Ella se piensa que he mejorado mucho y que las próximas sesiones van a ir ya dedicadas a analizar mi progreso. Y sí, en algunos aspectos he mejorado pero me queda aún un largo camino por delante...

El tema de mi autoestima es lo que más problema me está causando actualmente, eso y el sentirme sola. Entre semana estoy en la uni con la misma y única amiga y llega el finde y bajón total porque no tengo nada que hacer. Antes disfrutaba mucho con mis momentos de relax con el portátil en la cama pero ahora quiero más, quiero salir y pasármelo bien como cualquier chica de 20 años; siento que jamás seré tan joven como ahora y que estoy desperdiciando mi vida. Pero volvemos a lo mismo, apenas cuento con tres amigas íntimas, con un abanico tan cerrado normal que tenga una casi inexistente vida social.
¿De dónde sacó las amistades? ¿Las pinto? Joder no soy un ogro ni una antipática, simplemente soy tímida y he tenido mala suerte con mis anteriores amistades y ahora me siento perdida sin saber como solucionarlo. Y por último la apatía me destroza , tengo que buscar motivaciones, implicarme en el mundo, disfrutar de la vida y no estar tan asqueada con todo joder.

Por lo menos me siento un poco más esperanzada, más optimista y más orgullosa de mi misma, porque he tenido muchos bajones en mi vida pero aquí sigo y seguiré, levantándome de cada caída, más fuerte cada vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario